ADOLESCENCIA


Padres: Cómo ayudar a sus hijos a atravesar la adolescencia



Los hijos y sus padres suelen tener dificultades con los cambios de dinámicas en las relaciones familiares durante la adolescencia. Pero los padres siguen siendo un apoyo fundamental durante esta etapa.

Estas son algunas cosas que puede hacer:


·         Ayudar a su hijo a prever los cambios en su cuerpo.  Aprenda sobre la pubertad y explíquele lo que le espera. Tranquilícelo, explíquele que los cambios físicos y la sexualidad emergente son parte de un desarrollo normal y saludable. Dele espacio para hacer preguntas y permita que lo haga cuando esté listo. Cuando sea necesario, hable con el pediatra.
·         Inicie conversaciones tempranas sobre otros temas importantes. Mantenga abierta la comunicación sobre las relaciones saludables, el sexo, la sexualidad, el consentimiento y la seguridad (como por ejemplo, cómo prevenir una infección de transmisión sexual y un embarazo y el consumo abusivo de alcohol y drogas). Comience estas conversaciones durante la adolescencia temprana: esto creará una buena base para las conversaciones futuras. 
·         Mantenga un tono positivo en las conversaciones con su hijo. Resalte las fortalezas. Celebre los éxitos. 
·         Brinde apoyo y fije límites claros con grades expectativas (pero razonables)Comunique expectativas claras y razonables en cuanto al horario de volver a casa, los compromisos escolares, el uso de los medios digitales y la conducta, por ejemplo. Al mismo tiempo, dele gradualmente más oportunidades de mayor independencia, con el paso del tiempo y a medida que su hijo va asumiendo responsabilidades.  Los jóvenes con padres que tratan de alcanzar un equilibrio han demostrado tener índices más bajos de depresión y consumo de drogas.
·         Hable sobre conductas peligrosas (como la actividad sexual y el consumo de drogas) y sus consecuencias. Asegúrese de dar un ejemplo positivo.  Esto puede ayudar a los adolescentes a reflexionar o de tratar de tomar decisiones de antemano y prepararse para cuando surjan situaciones.
·         Honrar la independencia y la individualidad. Todo esto es parte de convertirse en un adulto joven. Recuerde siempre a su hijo que está disponible para ayudarlo cuando sea necesario.

Los años de adolescencia pueden parecerse a montar una montaña rusa. Al mantener relaciones positivas y respetuosas entre padres e hijos durante este período, ¡su familia puede (intentar) disfrutar el recorrido!

Leer más..... Etapas en la adolescencia:  https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/teen/Paginas/Stages-of-Adolescence.aspx

COMO EDUCAR SIN MIEDO EN LA ADOLESCENCIA:





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https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/las-10-claves-de-la-adolescencia







 ¿QUÉ HAGO SI ENCUENTRO UN PORRO EN LA HABITACIÓN DE MI HIJO?




Encontrarse un porro en la habitación de tu hijo no es una tragedia, pero tampoco es una tontería. Encontrarse un porro solo es un aviso de que hay que seguir educando.


Es normal que padres y madres cuando realizan este descubrimiento o bien se alarmen de manera exagerada, “mañana mismo vas a hacerte un análisis de sangre”; “¡ya lo que te faltaba, drogadicto!”;  “vas a cargarte a la familia”;  “eres un inútil”, etc; o bien, le quiten importancia, “no pasa nada”, “son cosa de adolescentes”, “ya se pasará”.


 
Los porros: una oportunidad más para seguir educando.


¿CÓMO ACTUAR? 

1.- CALMA y para calmarse hay que controlar lo que pensamos, no puedes hablar con tu hijo o con tu hija desbordado por el miedo.  Lo que tienes que decirle lo tienes que decir con tranquilidad, con firmeza, con seguridad y sin miedo. Así que hasta que no estés calmado no digas nada.

2.-  INFÓRMATE.  ¿Cómo vas a hablar de drogas con tus hijos si tú no tienes información veraz, auténtica, fiable? La información te ayudará a actuar de manera más racional.  (https://www.fad.es)

3.-  HABLAR, pero hablad los padres, decidle cual es vuestra opinión respecto al consumo, cuidando de no decir nada que le haga creer que si es de forma esporádica cuenta con vuestra aprobación, pero cuidando igualmente de no hacer un drama que le lleve a los hijos a decir “¡qué exagerados sois!” y no tengan en cuenta nuestras propuestas. Hablar con adolescentes no es tarea sencilla y menos de temas que ellos quieren esquivar. La información que hay que trasmitir es que en la adolescencia las drogas, al igual que el alcohol, el tabaco y resto de adiciones son potencialmente más peligrosas porque actúan sobre un cerebro en formación, sobre una personalidad en construcción. Los padres podemos entender el comortamiento de nuestros hijos pero eso no significa estar de acuerdo, así que nuestro mensaje debe ser siempre, Drogas No.

4.- ESCUCHAD qué dicen vuestros hijos e intentad entender qué es lo que dicen. Es muy probable que le quiten importancia, que os digan que lo hacen todos, que os digan que son beneficiosas, o que les ayudan a resolver sus problemas. El papel de los padres es ayudarlos a que vayan desarrollando un pensamiento crítico que les haga capaces de tomar sus propias decisiones y preservar su salud, por esta razón, utilizad lo que ellos dicen  para buscar otras alternativas, por ejemplo, cuando digan “es que lo hacemos todos” ponerles en contradicción “¿Porque lo hagan todos, es bueno?”;  “¿Cuáles son los beneficios de “colocarse”?; ¿Si tienes problemas, no crees que hay otra manera de afrontarlos?, ¿Necesitas ayuda?, ¿sabes que puedes contar con nosotros siempre?

5.- GUIAR Y SUPERVISAR, esta es la tarea de los padres y madres y más aún cuando el comportamiento de nuestros hijos nos preocupa. Pero para guiar y supervisar hay que controlar el miedo, hay que estar convencido del valor de educar y hay que persistir día a día en esta tarea.  Estad atentos al comportamiento de los hijos no es estar “obsesionado”, es sencillamente hacerles notar que nos importan muchísimo y que los padres, a su pesar, vamos a estar siempre presentes en sus vidas porque ellos lo están en las nuestras.

6.- Y no me gustaría terminar este artículo sin dar un “toque” a padres y madres que fuman porros delante de sus hijos. Os recuerdo que los padres sois adultos y tenéis vuestra capacidad de autorregulación, pero los hijos aún no han adquirido esa capacidad y hacen lo que ven. 

Son muchos los peligros que acechan las vidas de nuestros hijos y por esa razón los educamos para que ellos aprendan a preservar su salud. Ánimo y Confianza






10 Cambios en tu hijo adolescente que debes conocer


El paso de la niñez a la adultez trae consigo muchos cambios, tanto físicos como emocionales. Si no sabes cuáles son o aún no estás preparado, sigue leyendo este artículo.


Diana Brante Morales

Tomado de: https://www.familias.com/10-cambios-en-tu-hijo-adolescente-que-debes-conocer/




Lo más difícil de ser padres es no tener un manual para guiarnos cuando debemos enfrentar situaciones complicadas o nuevas etapas. Por lo mismo, a veces lo único que nos queda es recordar lo que nuestros padres hicieron con nosotros, pero esos recuerdos no siempre se mantienen intactos. Si a ti también se te han olvidado todos los cambios que viviste en la pubertad aquí te dejo algunos de ellos.
Los cambios físicos son los más evidentes, pues tendremos la posibilidad de observarlos a diario, pero aun así es un punto a favor conocerlos.

1. Aumento del vello

Facial, axilar y genital. Los jóvenes comienzan con las primeras afeitadas y se sienten hombres y mujeres, así que procura hacer énfasis en la frase del Hombre Araña:«Un gran poder conlleva una gran responsabilidad».

2. Primera menstruación

Es el paso de niña a señorita. A muchas niñas les asusta la llegada de la menstruación y todo lo que ella implica, por lo que es recomendable conversar del tema con la mayor naturalidad posible. Recuerda que es una señal de que el vientre es maduro para concebir, por tanto debe ser tratado como algo maravilloso y no verlo desde el lado negativo.

3. Cambios en la voz

Los niños comienzan a cambiar su tono de voz agudo por uno un poco más grave, en las niñas no es tan evidente, pero también ocurre. Enséñales a controlar su respiración para evitar que los temidos «gallitos» aparezcan en el momento menos indicado.

4. Aumento de caderas y busto en las chicas

Con la llegada de la menstruación, las chicas comienzan a desarrollar cuerpo de mujer, por lo que los chicos las mirarán de otra forma. Cuando conversen del tema haz énfasis en que el respeto por su cuerpo es sinónimo de amor propio.
Aunque pueden ser difíciles de detectar y de comprender, los cambios emocionales son los que más influyen en el desarrollo de un adolescente, por lo que no solo hay que conocerlos, sino también saber cómo enfrentarlos.

5. Hormonas desordenadas

La adolescencia trae consigo una serie de cambios físicos que conllevan a un «desorden» hormonal. Los sentimientos están a flor de piel, por lo que una pena los hace sentir que el mundo se les viene encima, pero la felicidad los mantiene en una nube desde donde ven todo perfecto. Es momento de estar atento a todos los cambios de rutina que presenten y demostrarles que no están solos, que los padres estamos para apoyarlos.

6. Primeras experiencias eróticas

Tanto los chicos como las chicas comienzan a intercambiar información con sus amigos y amigas al respecto, por lo que es momento de abordar el tema sexual de frente. Recuerda no mostrarlo como algo malo ni tabú, sino como algo natural que debe basarse en el amor y el respeto.

7. Búsqueda del yo

Los adolescentes necesitan saber cuál es su función en la sociedad, ya sea al interior de su círculo de amistades o en su familia. Ellos buscan su propia identidad para diferenciarse de los demás, por lo que no sería novedad que quisieran cambiar su color de cabello, utilizar un piercing o tatuar su cuerpo. Lo importante es orientarlos en esta búsqueda, inculcarles que el cuerpo es un templo, pero sin que sientan esto como una imposición.

8. Solo contra el mundo

Aunque suene a detención policiaca todo lo que digas será usado en tu contra. Los jóvenes sienten que todo el mundo los ataca. Cualquier comentario, aunque sea con buenas intenciones, lo asumen como una crítica, así que intenta endulzar las palabras y consejos.

9. Ni niños ni adultos

En la pubertad, ellos pasan por una etapa donde no son tratados como niños, ya que deben asumir responsabilidades, ni son tratados como adultos, porque no tienen la libertad para hacer todo lo que desean. Busca el punto intermedio en el cual ellos tengan responsabilidad y libertad, pero déjales en claro que no pueden «jugar a ser grandes».

10. Quiero ser el centro de atención

Por mucho que quieran estar solos o demostrar su rebeldía portándose mal, son como todos los niños, necesitan atención. Al ser una etapa difícil, les cuesta compartir el tiempo que les dedicas con otras personas o responsabilidades, por lo que requieren incluso más exclusividad que cuando eran pequeños.
Conocer a nuestros hijos adolescentes no es imposible, en especial si somos de aquellos padres que siguen intentando. Procura darles tiempo, espacio, libertad y la confianza necesaria para que seas siempre su primera opción y no olvides recordar cuando tú pasaste por esta etapa.

Estos otros artículos también te ayudarán a comprender mejor a tus hijos adolescentes.




Los cuatro Goliats a los que se enfrenta tu hijo adolescente

Cada año, con cada nueva generación de alumnos, he podido comprobar que los jóvenes nunca antes habían sido tan agredidos como hoy. Los cuatro Goliats a los que se enfrenta tu hijo adolescente.

Emma E. Sánchez

Tomado de: https://www.familias.com/los-cuatro-goliats-a-los-que-se-enfrenta-tu-hijo-adolescente/


¿Recuerdas la historia bíblica de David y Goliat? Si no la recuerdas, te la cuento brevemente: 
David es un joven pastor que enfrenta a un guerrero gigante de nombre Goliat; todo apunta a que este será el vencedor, pues es más grande, experimentado en la guerra y después de todo su rival es solo un joven pastor. La historia se vuelve sorprendente cuando David, provisto de solo cinco piedras y su honda, derriba y acaba con el gigante.
Te platico esta historia porque nuestros hijos adolescentes están viviendo la misma situación que David y peor aún, pues no se enfrentan a un solo Goliat, sino a cuatro, a quienes tienen de continuo frente a sí. Muchos adolescentes y jóvenes no tienen piedras ni una honda para defenderse.
Si supieras que tu hijo va a enfrentar una gran batalla, ¿qué harías? A diario se mide en una gran batalla en la escuela y con los compañeros de clase y en el mundo que le rodea. Sabedora de esto, ¿lo enviarías desnudo al frente de batalla o confeccionarías la mejor armadura que pueda llevar?

Los cuatro Goliats

1. El alcohol

No hace falta revisar estudios o estadísticas para darnos cuenta de que el alcoholismo se ha instalado entre adolescentes y jóvenes. Cada día son más tempranas las edades en las que niños y niñas se inician en el consumo de bebidas embriagantes. Lo más sorprendente es que muchos empiezan a tomar en sus propios hogares, en fiestas familiares y son sus padres u otros familiares quienes los inducen con la falsa idea de «que se enseñe a tomar» en la seguridad de la casa y no a escondidas de los padres. Las fiestas de adolescentes generalmente incluyen cervezas u otras bebidas y, con más frecuencia, el alcohol lleva al uso de otras drogas que siendo igual de perniciosas son mucho más destructivas. Del alcoholismo se derivan otros daños como los accidentes de tráfico, donde el número de víctimas inocentes crece de forma alarmante.

2. El embarazo adolescente

Muchos piensan que porque adolescentes y jóvenes reciben orientación sexual en las escuelas o porque tienen a mano métodos anticonceptivos los embarazos van a evitarse o a disminuir, mentira. Los embarazos, por el contrario, van en aumento. De los embarazos en adolescentes se derivan otros problemas que fácilmente pueden mermar la vida de cualquier joven y afectar a terceros. Muchas jóvenes recurren al aborto solas, sin considerar todas las consecuencias que pueden acarrar y el problema, en lugar de resolverse, se complica más.

3. El molesto bullying

Ha llegado a tal extremo esta situación que se están registrando cada día más agresiones graves, lesiones que ponen en riesgo la integridad física y emocional de quienes lo padecen: niños, niñas y adolescentes que dejan sus estudios para ya no ser agredidos y finalmente jóvenes que optan por el suicidio como medio para terminar con su sufrimiento. Las escuelas y los gobiernos no pueden detener este fenómeno social –ya un problema de salud pública– que continúa creciendo sin control.
4. La soledad
El Goliat más cruel, más cercano y común a esta generación es la soledad. La verdad es esta: los jóvenes están solos, van y vienen solos a casa porque ambos padres trabajan largas jornadas, porque provienen de familias desintegradas, disfuncionales o simplemente porque teniendo padres, estos no se interesan en ellos. Los adultos constantemente cometemos el error de creer que nuestros adolescentes ya están grandes y pueden y deben arreglárselas solos. Nada más falso.
Los cuatro Goliats anteriores se pueden vencer con facilidad si así lo decides. La piedra que usó David representa todas las enseñanzas y tiempo que le has dedicado a tu hijo; los consejos, las pláticas, los regaños y el cuidado que has puesto en él desde que nació, todo lo que le has explicado y hablado con claridad sobre la vida y el amor que cada día le haces sentir y saber con tus palabras y acciones. Y la honda son todas las oportunidades que le has dado para que se pruebe a sí mismo, para que tenga confianza y, sobre todo, la atención que le das, el tiempo que lo escuchas y que compartes con él.

Voy a repetirlo: tú hijo enfrenta a diario batallas que no puedes ver. El mundo donde se desenvuelven nuestros jóvenes hoy día es agresivo y violento, está acechado por todos los flancos y tú no puedes estar todo el tiempo con él. Tu hijo necesita una armadura que solo se puede construir a medida en casa. Nadie más lo hará por él, solo tú puedes hacerlo y por favor no lo olvides.


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